Los propósitos generales relacionados con las políticas
y los programas de población se cumplirán en el
marco del respeto de los siguientes principios básicos:
• La formulación y aplicación de las políticas
y los programas de población es un derecho soberano e inalienable
de la Nación Argentina.
• Se respetará por completo la libertad de las personas
respecto de su comportamiento reproductivo, a la determinación
de su lugar de residencia y a su movilidad dentro del territorio
nacional. Las estrategias para lograr el cambio demográfico
se basarán en la libre determinación de las conductas
individuales y tendrán debidamente en cuenta la diversidad
cultural y religiosa.
• Se reconocerá que todos los elementos que forman
una estrategia de desarrollo inciden en la dinámica demográfica
y son afectados por ella. De ahí que las políticas
y programas de población deban ser de naturaleza multisectorial
e integrarse a la política nacional de desarrollo económico.
• Se propenderá a aumentar la esperanza de vida y
a mejorar la salud de la población, independientemente
de cualquier otra consideración de carácter demográfico.
• Los objetivos que se proponga alcanzar la política
de población deberán ser congruentes con la preservación
del ecosistema y su aprovechamiento racional.
• Los programas y políticas de población se
formularán y llevarán a cabo garantizando la equidad
de género, de manera que se propicie el mejoramiento en
la condición de la mujer.
• Se asegurará el derecho de todos los individuos
a decidir de manera libre, responsable e informada acerca del
número y espaciamiento de sus hijos, cualesquiera sean
los objetivos que cada país se plantee respecto del crecimiento
de su población.
• Se propenderá a estrechar la cooperación
regional e internacional en materia de políticas migratorias,
a partir de la aceptación de los anteriores principios.
• Se reconoce al MERCOSUR y asociados como un área
prioritaria para el desarrollo y la investigación común
sobre temas y políticas poblacionales.